Enter The Void: más Daft Punk y muchos efectos visuales

30 12 2010

En relación a mi post de la semana pasada, la banda sonora de Tron: Legacy no es lo único que ha salido de las manos de los componentes de Daft Punk (estoy muy pesadita con ellos últimamente, ¿no?), pues la música de la película de la que os voy a hablar hoy está compuesta íntegramente por Thomas Bangalter, que ya había trabajado con el director (Gaspar Noé) en Irréversible (2002), película cuya repercusión le ha permitido sacar adelante esta Enter The Void.

Pero antes de meterme de lleno en ese aspecto…

Innovación y riesgo: dos conceptos que el cine necesita y tan poco se aprecian a veces. Todavía no ha aparecido en nuestro país (qué raro) por la dificultad de los efectos especiales y, si al final sucede, su estreno quedará sepultado por el opio de siempre: remakes, secuelas y películas de superhéroes.

El argumento no tiene nada de original: ¿qué pasa después de la muerte? Como Kubrick en 2001: Odisea en el Espacio’ ofrece una gran representación de lo infinito, Noé explora la misma dimensión cósmica. De hecho, en ese aspecto, Enter The Void es bastante frágil, y es que su técnica visual y el orden narrativo es lo que sostiene el argumento, y en ese sentido es heredera de Irreversible, o incluso de Memento. ¿Cuántas películas de guión algo débil basan su fuerza en otros aspectos mejor desarrollados?

Basándose en documentación sobre experiencias cercanas a la muerte y ficción espiritual, el director argentino nos obliga a experimentar la muerte del protagonista como si fuera la nuestra. La cinta es una inteligente combinación de efectos visuales, tratamiento fotográfico, y distorsión del punto de vista. Pero si os animáis a verla (podéis hacerlo aquí), tenéis que estar predispuestos y no debéis olvidar que es un “experimento”. No seáis nenas y vedla. Ay, perdón.

Pero no es del argumento de lo que nos gusta hablar en MFIF, sino de lo visual y de la música. Ahí es donde Enter The Void cobra sentido. Los estados de ánimo de los personajes son indicados por distintos colores, que van del naranja al morado. Las técnicas de iluminación incluyen luces estoboscópicas (intermitencias), con lo que el director de fotografía fue capaz de aumentar el tiempo de exposición de la película. Perspectiva subjetiva, mezclada con flashbacks, drogas, viajes astrales y luces de neón. No sé si la estética poco convencional os emociona tanto como a mí.

Aquí tenéis los créditos musicalizados por Thomas Bangalter, adaptados perfectamente al estilo de la cinta. No, no os ha dado un ataque epiléptico, y reconoceréis enseguida el estilo del músico:


Otro ejemplo de su buen hacer:

Todo un ejemplo de valentía por parte del director, y todo un ejemplo de versatilidad y maestría por parte del compositor.

Como Bonus Track semanal, unos fragmentos de la música:

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One response

31 12 2010
victor

excelente post.. . muy cierto todo lo que comentas sobre gaspar noe y thomas bangalter.. . sabes donde puedo conseguir el soundtrack de la pelicula?

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