Gorillaz – Plastic Beach

29 09 2010

Cuando dentro de unos años mire hacia atrás y rememore el 2010, musicalmente lo recordaré por haber podido ver en directo a Gorillaz, una de las bandas que más me ha marcado en mis 21 años de vida, y con la que se podría decir que he crecido.

Seguramente cuando Damon Albarn decidió crear esta banda virtual, hace ya 12 años, no se imaginaría la repercusión, tanto mediática como musical, que iba a tener. Lo que nació como un experimento ambicioso, hoy ya es un gran proyecto musical con tres discos de estudio, dos componentes de los Clash en sus filas y un directo abrumador y original a partes iguales, comparable con el de pocas bandas. Mucho más de lo que consiguió con Blur.

Centrándome en su nuevo disco, “Plastic Beach”, que es de lo que he venido hablar, he de decir que es un álbum que gana con las escuchas. Y aunque parezca un tópico, usado en críticas musicales hasta la saciedad, puedo afirmar categóricamente que no lo uso con tal fin, ya que con cada reproducción el disco gana enteros, las canciones que parecían de relleno se convertían en hits, hasta un punto de casi transformarse en un disco totalmente diferente desde la primera escucha hasta la última.

Gorillaz es uno de los pocos grupos que tiene una habilidad casi mágica para introducir colaboraciones en sus discos, y uso el verbo introducir porque los colaboradores se introducen en el universo de la banda, como si fueran uno más del grupo y sólo prestarán su voz para un tema. Gorillaz necesita las colaboraciones y las colaboraciones necesitan a Gorillaz. De esta manera, a lo largo del disco, podemos encontrar artistas de la talla de: Snoop Dogg, Bobby Womack, Mos Def, Gurff Rhys, De La Soul, Little Dragon, Mark E. Smith, o incluso Lou Reed (una gran hazaña para Damon Albarn, el haber convencido a alguien de la talla del neoyorkino).

En cuanto a las canciones que componen el disco, como en los trabajos anteriores de la banda, destaca la variedad; circunstancia que dificulta a los amantes de las etiquetas musicales clasificarlos. Así, podemos encontrar un coqueteo con la música árabe en “White Flag”; un divertido uso de los sintetizadores en “Rhinestone Eyes”;  la ochentera “Stylo”, que fue la carta de presentación del disco;  o la simple pero pegadiza “On a melancoly hill”.

En resumen, otro gran disco de una gran banda, que aunque quizás no alcance el gran nivel de sus dos primeros trabajos, se erige como uno de los candidatos a disco del año, y con toda seguridad aparecerá en las típicas listas de fin de año.

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6 responses

29 09 2010
Raúl

Yo me quedo con la de “Empire Ants”. Me encanta.

29 09 2010
Recycling Panda

Gorillaz nunca han terminado de entrarme y me da que lo tienen complicado para conseguirlo a estas alturas del partido.

29 09 2010
donteatheyellowsnow

Ni de coña han conseguido más que Blur.

29 09 2010
bobbyrto

Estoy de acuerdo.
Quizá en EEUU sí (donde Blur nunca ha terminado de ser lo que significa por Europa).
Es un proyecto que, eso sí, se le ha ido de las manos a Albarn, pero de ahí a que haya “conseguido mucho más” que Blur (que hasta fue número 1 de Los 40 principales creo recordar xD) hay un trecho muuuy grande.

29 09 2010
lologoza

Polémica polémica

29 12 2010
Top MFIF: Los 50 mejores discos internacionales (IV y final) « My Feet In Flames

[…] Crítica de Gorillaz – Plastic Beach […]

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