Bernard Herrmann, there we go

31 08 2010

AEntre el cine y la música se produce una alquimia misteriosa”

(Fernando Velázquez)

La intención principal de introducir la música en un medio como es el cinematográfico, no era más que la de potenciar aquellas emociones que las imágenes por sí solas no eran capaces de expresar. Todos estamos de acuerdo en que el término banda sonora tiene acepciones diferentes hoy en día, pero, ¿por qué no empezar por el principio?.

Un principio de color negro era ese que rondaba las décadas de los 40-50. Tengo el placer de presentarles a Bernard Herrmann. ¿Qué ocurre?¿Su nombre no les dice nada? Eso podemos arreglarlo con dos simples palabras: Ciudadano Kane. Este compositor obtuvo su primera nominación al Oscar con su ópera prima musical, y nada menos que de la mano de Orson Welles.


Os sonarán, sin duda, títulos como El Cabo del Miedo, Farenheit 451, El Hombre que vendió su alma (por la que ganó finalmente la estatuilla), Vértigo, Psicosis (utilizando solo instrumentos de cuerda, como recordaréis) o Taxi Driver.


No son aleatorias las referencias a Hitchcock, pues Herrmann era uno de sus compositores fetiche.
Psycho
Vertigo
Jason y los argonautas
Farenheit 451
The Snows of Kilimanjaro
Anna and the King of Siam


Con intrigantes ideas orquestales fusionadas con movimientos más dramáticos, creó bandas sonoras profundamente atrayentes. Uno de sus temas favoritos era la obsesión, y
terminaría escribiendo música para películas en las que los protagonistas sufrían una psicología un tanto turbada.
En la década de los 50 se encuentra la banda sonora de: “The Day The Earth Stood Still” (1951), en la cual utiliza el theremin, un instrumento que lograba dar la impresión de que la música había sido tocada con instrumentos electrónicos.

The Day the Earth Stood Still


“Taxi Driver” (1976), de Martin Scorsese, sería la banda sonora que marcaría el fin de su carrera, además de ser la única en la que el compositor mezclaría la orquestación clásica con elementos propios del jazz.

Taxi Driver Theme

Y para terminar, algunos ejemplos de que su música sigue con vida:
  • Twisted Nerve, elegida tiempo más tarde por Tarantino para Kill Bill y Death Proof, y que reconoceréis enseguida:



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7 responses

31 08 2010
lologoza

me encanta esta sección!

grandísimo trabajo Lee

31 08 2010
sacristein

¡Cojonudisima la entrada!

31 08 2010
Jona

Que gran acierto de sección joder!! Buenisima entrada.

1 09 2010
Pointsofview

Muy buena la sección; ¡os está quedando un gran blog!

1 09 2010
Recycling Panda

Felicidades por la entrada compi, me ha gustado un montón!

21 09 2010
Jairo

ers la puta ama!

15 01 2011
Música para los Goya: Jorge Drexler y Russian Red « My Feet In Flames

[…] Yo estoy fascinada con ‘Buried‘ por todo el trabajo que conlleva sacar adelante un proyecto de tal calibre: iluminación, planificación, manejo del guión con pies de plomo…todo ello dentro de un ataúd durante 90 minutos. Pero no sé si os habéis parado a pensar en la dificultad musical, que supone una parte muy importante en la estructura narrativa: la banda sonora lleva prácticamente todo el peso en un gran porcentaje de la película. Un trabajazo de Víctor Reyes que se adapta perfectamente a la angustia que nos causa Rodrigo Cortés con esos guiños al cine de Hitchcock y las composiciones de Bernard Herrmann. […]

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